miércoles, 1 de abril de 2009



Hoy he estado con una promotora de conciertos. Iba yo con mi lista de canciones, 10 originales y un duó con un grupo que nos suele acompañar de teloneros. Mis canciones y mi ilusión. Me acompañaba nuestro representante, como suele hacer en la reuniones de remate.

Iba con miedo, porque la promotora es una tía borde, que siempre me pone pegas: que si este acorde no me gusta, que si mejor en clave de Fa... y a su atlátere también le da caña ("Si no has comprobado si las guitarras están afinadas, pa' qué hablas", le decía, la muy bruja)


Dos horas revisando las letras, los acordes (poniendo pegas, cómo no), y cuando vamos a decidir la participación del grupo en el concierto, nos dice que sólo tocaremos dos canciones, una que es un refrito de canciones ya tocadas ("Bulería", algo de Los Panchos, y "Buscando en el baul de los recuerdos"), y otra, que es una versión de Paquito el Chocolatero. Que si no hay pasta, que si en junio hay una gala benéfica a favor de los padres de los huérfanos de las Carmelitas Descalzas, que si está la cosa muy malita...


Quince mil cochinos leuros.


Si digo que me he liado con Paquirrín, me pagan más en La Noria. El negocio de la música ya no es lo que era. Los promotores de conciertos ya no valoran las canciones nuevas.


Hoy lloraría hasta enfermar.

1 comentario:

  1. LO peor es que la promotora piensa poner en práctica lo indicado en la siguiente web
    http://foro.enfemenino.com/forum/f217/__f605_f217-Convertir-5-euros-en-15000-euros-en-30-dias.html

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