jueves, 12 de marzo de 2009

Nunca pensé que mi vida pudiera ser un musical.


En la discográfica, hay otra banda. Ellos tocan más en plan danzas regionales, no rock duro como nosotros, pero hemos notado malos rollos. Lo bonito sería unirnos, tocar "The final countdown" con gaiteros, o con ritmos de sardana, o con un coro marismeño. O tocar la Salve Rociera con guitarras eléctricas en El Rocío, ahora que tenemos nuevo letrista.
Dos estilos distintos unidos por el amor a la Música. Un concierto de hermananiento en la plaza del Obradoiro, en las Fallas, en la Feria de Abril. Lo estoy viendo con luces de neón.
Pero no, nos miran atravesados, o rehuyen nuestras límpidas miradas. Me apena. Me entristece.
Nos da miedo ir solos por los pasillos de la discográfica, hacia el estudio de grabación, por si acaso, por los blancos pasillos nos cruzáramos y vivíeramos en nuestra propia piel la famosa escena de la película:



2 comentarios:

  1. y es que como decía el célebre Machado en sus Campos de Castilla:

    "banda miserable, ayer dominadora,
    envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora.
    ¿Espera, duerme o sueña? ¿La sangre derramada
    recuerda, cuando tuvo la fiebre de la espada?
    Todo se mueve, fluye, discurre, corre o gira;
    cambian la mar y el monte y el ojo que los mira.
    ¿Pasó? Sobre sus campos aún el fantasma yerra
    de un pueblo que ponía a Dios sobre la guerra."

    en fin...

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  2. Las sinergias y la unión hace la fuerza, pero en el ser humano prevalece la desconfianza y el orguyo entre otras cualidades que no nos marcan como merecedores de las palabras que unos pocos privilegiados nos regalaron, como el célebre Machado.

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