El otro día fui al supermercado y me fijé que ahora todo lleva la etiqueta de la fecha de caducidad.
Algunos productos con leyenda hilarante del tipo: 'Consumir antes de: ver envase' (con lo que no puedes consumirlo puesto que ya lo has visto). Otros de forma más o menos elegante, con sus separadores y en color llamativo. Otros de forma engañosa o ilegible.
Lo que me llamó más la atención es que hasta los huevos llevan la impresión individualizada de la fecha!
Si señores, ¡hasta los huevos!
Nada es eterno, todo fluye: Heráclito
ResponderEliminarMuy buen artículo, sí señor. Me ha encantado. Tened cuidado con las caducidades y con los ingredientes. Es increible la cantidad de modificaciones que se hacen hoy en los alimentos para amplicar la fecha de caducidad, para mantener los productod lácteos en el lineal de ventas fuera de las cámaras frigoríficas, etc. Hoy por ejemplo me ha dado una urticaria que es para decir ¡hasta los huevoos!
ResponderEliminar