¿Quién no recuerda la cantina del cuartel, en aquellos tiempos en que aún existía el servicio militar obligatorio? Donde se leían las cartas de la novia, se hablaba del sargento chusquero que todos sufrían.O aquella, donde nos tomábamos nuestras cervecitas cuando recorríamos los pueblos de la geografía española en ese mes de agosto... Con la furgoneta, las guitarras, las ganas de triunfar en este mundo musical tan ingrato y poco comprensivo...
Pero desde hoy, la cantina de la discográfica permanecerá cerrada durante varias horas... No podremos tomar refrigerios cuando nuestros dedos no puedan arrancar más notas a las guitarras...
Ahora podemos hacer un Camera Cafe.
ResponderEliminarDe todas maneras la medida es bastante buena.
¡Arriba la discográfica!